El otro día recibí un mail de don Ajenjo, en el que nos alentaba a dar a
conocer una serie de hechos calificables como "de
censura" de parte de grupo Clarín a un
periodista independiente.Traté de ver de qué se trataba todo, y concluí apresuradamente, que ejercer el derecho de copyright no significaba necesariamente que estuvieran ejerciendo un acto de censura. Más allá de que sé (al menos intuyo) que el grupo Clarín es un monstruo monopólico que maneja la opinión pública y que responde a intereses económicos, me pareció que en este caso no podíamos acusarlo de hacer nada que otros de nosotros no haríamos.
Más tarde, discutiendo el tema en el blog de Ajen, con ayuda de
Ani, llegué a la conclusión (esta vez creo que acertada) de que en realidad esto iba más allá del ejercicio del derecho de copyright, porque se trataba de la reproducción de las opiniones vertidas por funcionarios públicos, referentes a hechos que deben ser de conocimiento público, y que entonces, prohibir la reproducción de esto con fines informativos, sería en cierta forma, atacar al derecho a la información.
De todos modos, por más cosas que concluyamos, nada podemos hacer frente a este tipo de monstruos, salvo por una cosa.
Justamente, Clara descargó hace unos días la película
Zeitgest, de su sitio oficial.
Esta pelícua es muy interesante y plantea cuatro cuestiones, a saber:
1) La religión cristiana es una gran mantira por la cual se manipula a millones de personas infundiéndoles temor e irreflexión y sacándoles dinero.
2) El atentado del 11/9 al WTC fue programado y perpetrado por el gobierno de los US para provocar pánico y terror en la población y justificar las invasiones a Irak y Afganistán para quedarse con el petróleo.
3) El Banco Central Reserva Federal de US es una empresa privada (es tan Federal como Federal Express, dice la peli) que esclaviza a la población por la generación constante de intereses (cada dólar que produce, viene cargado con un interés, el cual para ser cancelado, requiere de más dólares, que son generados con interés, y así ad infinitum). Banqueros internacionales manejan todo esto y financian guerras para seguir produciendo dinero.
4) El terror es utilizado propagandísticamente para genera temor en la población, que de esta manera avala los ataques por raza o religión, y los banqueros, manipulando al estado, justifican los saqueos de las riquezas naturales de los países invadidos.
Otros hechos interesantes que deja ver la película:
- la participación de US en las dos guerras mundiales, y en Vietnam, también fue inducida por el mismo gobierno, a instancias de los banqueros.
- las crisis de
1907 y
1930 fueron producidas a drede por los banqueros.
- hay un pacto cuasi secreto, recientemente develado, por el cual se eliminan las fronteras entre USA, Canada y México, se tenderá a unificar la moneda (reemplazando las propias de cada país por el
Amero).
- se está trabajando sobre un chip que se implantará en las personas para poder llevar un control de sus actividades (hola facebook!) el cual no será impuesto, sino que será pedido por las mismas personas, temerosas de ataques foráneos (algunas familias se han ofrecido como voluntarias ya en los US para portar este chip). La idea es que todos nos relacionemos a través de este chip, sería como un dni que además permitiría portar el crédito, etc. Cuando no nos acomodemos a las exigencias del sistema, el chip seria apagado vía satélite y pasaríamos ser "nadie". El temor a que esto suceda, en teoría, nos mantendría cumpliendo con todo lo que el sistema demande.
- los banqueros buscan crear un nuevo orden mundial homogénico, conducido por una élite, que someterá al globo entero.
No es que quiera ponerme paranoico, pero...
En la provincia de Mendoza,
según dos encuestadoras, la imagen pública de Cobos como político bajó notablemente a partir de la representación que de él se hace en el segmento Gran Cuñado, del programa de Tinelli. Descreo absolutamente de la inocencia de Tinelli. Estoy convencido de que, o bien responde a intereses políticos que lo financia, o como me decía F, responde a un capricho personal: su obesesión cuasimegalómana lo lleva a querer mostrar a los políticos que puede manejar su imagen a gusto y piacere con un simple sketch humorístico.
Pero lo más sorprendente de todo, no es el poder de Tinelli, si no la imbecilidad del argentino promedio, que a estas alturas, se está acercando a la del norteamericano promedio.
Estamos comenzando a creer que lo que tiene lugar dentro del tubo de rayos catódicos es más real que nuestra propia realidad, y estamos comenzando a reemplazar lo que deseamos por lo que quieren hacernos desear. Los estándares estéticos, morales, alimenticios, todo lo que puede producirse en masa para ser vendido, está siendo inyectado en nosotros como necesidades.
Es hora de despertar. Hagamos lo posible por ser conscientes. Miremos la tele con criterio. O miremos menos tele.
Y atentos a qué hacemos el 28 en el cuarto oscuro. Dudo que podamos cambiar la historia sólo votando, pero por ahora, es la única herramienta que tenemos (o quizá esto también sea otra mentira que la tele me hizo creer).